Ciudadano Cero

Vivía con su familia en un barrio de clase media-alta. Parecía normal. Siempre parecen normales.

Se levanta temprano y recorre su habitación, zigzageando entre un saco de boxeo, cajas de pizzas y una pila de desordenadas revistas de armas.

Se sienta a desayunar con su familia. Su padre, un humilde currante de un taller de chapa y pintura. Su madre, una seria y reflexiva abogada. Nada extraño. No parecen tratarle mal.

No hay signos de maldad en un joven delgado, taciturno y distante que se marcha, como todos los días, hacia la universidad. No, a simple vista no los hay.

Recorre el camino de todos los días, cargado con una mochila y con la capucha puesta, haciendo que apenas se vea su cara.

Llega a su universidad, charla, se sienta, escucha la clase, sale, se toma un café, y vuelta a casa. Parece normal. Y eso hoy en día es tan aterrador…

En su habitación, su guarida, el sólo mira al techo. No hace otra cosa. Mira al techo e imagina enormes goteras, grandes humedades, que chorrean sangre. Sangre brillante, pastosa, irreal. De momento, sólo imagina.

El tipo es un misterio. El psicólogo mas brillante caería rendido de rodillas al intentar descifrar a este individuo.

Sus silencios.

Sus ideas.

Su mente: receptiva, susceptible, maleable.

Está confuso.

Es una bomba de relojería.

Sus pensamientos son un torrente de miedo y caos imposible de frenar. Una pobre bestia que va dando bandazos y convierte en algo demoníaco cualquier idea que su cerebro absorba.

Pero por fuera parece normal. Siempre parece normal.

¿Quién sabe? Igual es sólo odio acumulado. El odio de alguien demasiado cuerdo con pruebas demasiado irrefutables.

Odia recorrer siempre los mismos caminos. Odia la carrera a la que entró, porque su nota no le daba para otra. Odia los escaparates, las prisas, los relojes. Odia el dinero y lo que representa para el mundo. Y no para de odiar.

A la mujer de la cafetería, que tiene la mirada perdida porque odia su vida.

A sus profesores, que le enseñan sin ninguna ilusión.

A las gentes que se odian, pero siguen saludandose todas las mañanas con una sonrisa.

A ese mundo que le engendró y le convirtió en el vago cascarón de lo que debía haber sido.

Sus padres nunca lo maltrataron. Nadie le humilló en el colegio. Ninguna mujer lo hizo vulnerable. Sólo necesita una vida mediocre. Una historia gris: nunca le ocurrió nada, nada le marcó, nada le motivó, nada le hizo despertar, pues siente que aún sigue, de algún modo, dormido.

Sólo eso hace falta para soñar con la sangre, con desear más que nada levantarse un día, asomarse por la ventana, y oler la carne podrida y el fuego. El mundo lo necesitaba a él, necesitaba una purga, y tras un trabajo bien hecho, él se sentaría y disfrutaría de las vistas.

Nadie olvidaría nunca sus dos apellidos.

Y aún así parecía normal. Cualquier chico de clase media-alta parece normal hasta que masacra a doce personas a la puerta de un cine. 

Fábula de sabor sandía

La Nada es lo mejor que existe. Sin la nada no se pueden crear cosas.

Las historias ya inventadas no están en la Nada, porque ya existen. Pero lo que tú creas sale de la Nada.

De la Nada pueden salir cosas buenas y malas. De la Nada pueden salir montañas y brisa marina, pero también salen dictadores y buitres y chacales.

Gigantes que caminan por el mundo, y dioses que actúan sin razón, agentes del caos y de lo incierto.

Alguien tenía que parar ese jaleo y ese alguien era el Detractor.

El Detractor no es dios ni hombre, es una fuerza que dice “no, no y no, eso no está bien ahí” y quita cosas y las mueve o las tira a la basura, a veces le odias y a veces te salva.

No es gigante ni está en el cielo ni bajo tierra, y no está hecho a imagen y semejanza de nada. No es pagano porque él no entiende de esas cosas. No le gusta que le digan nada.

Nunca le has visto y nunca le verás. No sabes nada del Detractor, no necesitas saberlo.

Pero el Detractor a veces es raro y feo porque no se parece a nada, y a los niños invisibles les da miedo. Entonces se disfraza con plumas de avestruz y baila, y los pequeños invisibles dejan de temer lo raro.

El Detractor no es dios ni hombre, es cabezón y a nadie le da cuentas. Sólo es amigo de la Universa.

La Universa es el Universo pero en mujer. El Universo siempre ha sido mujer. Todos salimos de su gran brecha. La Universa es blanca y negra, brilla pero no la ves.

La Universa arregla las cosas y juega con los gatos. Nunca se está quieta y corre y salta por los campos de cristal de Venus cuando no llueve.

Casi nunca vemos a la Universa aunque sea muy bella. Es tan bella que nadie quiere verla. Pero no le importa, ella ve todas las cosas y se divierte. Le dice al Detractor que se divierta.

Porque cuando la Universa se relaja y juega, el Detractor tiene que echar un ojo a las cosas, pero es serio y frunce el ceño. La Universa le cuenta chistes.

La Universa y el Detractor no hicieron el mundo. Nadie sabe quien lo hizo. Hay quien dice que, en unos cuantos días, los monos lo construyeron todo. Los monos son trabajadores.

La Universa y el Detractor están hechos de muchas cosas. Tienen un poco de cada sitio.

Algas de la Tierra, patas de arañas de Marte, hierba de Venus, arena de Mercurio, escamas de peces de Neptuno, helado de Plutón, anillos de Saturno, fósiles de Urano, polvo del aire de Júpiter…

Y más cosas de planetas que no conoces.Están hechos de tantas cosas que no están hechos de nada.

Y pasean y nos miran a nosotros, cada uno por un lado, pero nosotros a ellos no les vemos, como siempre deberá ser, porque nosotros tenemos que vernos a nosotros y a nadie más.

¿Por dónde cojones empiezo con MARVEL?

Hay gente que piensa que los cómics sólo los leemos cuatro frikis. Incluso en la (cada vez más vomitiva) Escuela de Arte de Toledo, te llegan a mirar raro por leer uno de ésos. Pero, te cueste o no creerlo, los sucesores en el siglo XXI de esos bonitos cuadros que estudias en Historia del Arte son los cómics. Es un arte industrial y sí, mueve millones. Hace unos años salió el término “Novela Gráfica”, que se usa para cosas como Watchmen: un cómic que tiene su principio y su final, reunido en un sólo tomo, como una novela no gráfica. Es un término excesivamente pedante. Pero en el cómic americano (el que más pasta mueve y donde están las dos grandes editoriales: Marvel y DC) normalmente hay montones de series que no acaban nunca, con superhéroes que no envejecen casi nada a lo largo de 50 años, el panteón de semidioses de éste siglo, que viven historias enormes, y de los que se puede sacar mucho.

Si eres uno de esos pedantes capaces de leer la parrafada anterior pero que no pueden leer cómic porque lo consideran “poco serio” y prefieren leer libros de viejos fósiles que aparecen en clase de lengua o una de esas crías idiotas que leen Crepúsculo, no pierdas el tiempo con ésto y suicídate.

Si quieres leer sobre algún personaje interesante del que no sabes por dónde empezar, o quieres descubrir historias interesantes que están tiradas por ahí y de cuya existencia no sabías nada, o quieres ver como se mueve ese universo de tipejos con mallas de colores que lleva unos 70 años en activo, puedes leer ésto.

Voy a empezar con Marvel. Lo está petando en los cines gracias a los Vengadores, la cuarta peli más taquillera de la historia. Lo bueno de Marvel es que tiene un enfoque algo más realista que DC: Superman vive en Metrópolis y Batman en Gotham, ciudades arquetípicas que no existen, pero en Marvel, Spiderman, por ejemplo, se mueve por Manhattan. Marvel fueron los primeros en hacer personajes con problemas que hicieran que los lectores se identificasen con ellos. Superman era un semidiós, pero Spiderman era un crío introvertido y tímido que vivía con su tía viuda, los X-Men se veían a sí mismos casi como discapacitados, y Daredevil ¡joder, era un puto ciego! El punto malo que yo le veo a Marvel son los personajes femeninos: no son tan interesantes como en DC. Marvel no tiene ninguna Wonder Woman, casi todas las superheroínas son versiones femeninas de hombres. Las mujeres de X-Men son las que más personalidad tienen, véase Tormenta o Jean Grey.

Esa era la introducción. Vamos al lío: lo dividiremos por superhéroes y luego por eventos.

LOS VENGADORES: famosos en todo el mundo gracias a la peli. Tienen grandes historias, pero cualquiera que haya escrito Kurt Busiek merece la pena. No soy muy experto en ellos, pero ahí dejo algo interesante:

Siempre Vengadores: historia escrita por Busiek y dibujada por el español Carlos Pacheco. Se reúnen vengadores de todas las épocas: presente, pasado y futuro.

Vengadores Desunidos: el loco de Brian Michael Bendis hizo que se separasen los vengatas.

Nuevos Vengadores: después de Desunidos se volvieron a juntar, creando una formación muy novedosa donde estaban incluidos Spiderman y Lobezno. Hay varios tomos de Marvel Deluxe.

The Ultimates: los vengadores modernizados y empezados desde cero, con mucha personalidad y mala leche, pero también con una gran preocupación por los personajes y la acción. Mark Millar siempre se sale. Gracias a éste cómic ahora Nick Furia es Samuel L. Jackson.

CAPITÁN AMÉRICA: El boy scout de Marvel tiene, al menos, dos etapas muy dignas de mención:

Etapa de Jim Steranko: la más antigua y muy recomendable, tiene un dibujo acojonante y un rollete muy James Bond, muy setentero. Steranko hacía guión y dibujo. No pierdas de vista a ese autor y mira su biografía, porque menudo pieza estaba hecho.

Etapa de Ed Brubaker: La más actual. Brubaker ha dejado la serie hace nada, tras varios años guionizando. Es muy interesante y hay mucho espionaje.

IRON MAN: No he leído mucho del personaje pero sí que puedo decir un par de historias muy buenas:

–  El Demonio en una botella: una historia clásica en la que Tony Stark tiene que luchar contra su enemigo más fuerte: el alcohol. Interesante, clásica y realista.

Extremis: Tony Stark se inyecta un virus raro que hace que la armadura esté unida a él y le hace más fuerte, para detener a un terrorista pirado que tiene el mismo virus.

Ultimate Iron Man: el escritor de ciencia-ficción Orson Scott Card se pasaba a los cómics para contar la historia de la versión Ultimate (versión moderna del universo Marvel) de Iron Man. A muchos les parece un sacrilegio porque no parece el Iron Man original, pero es una historia acojonante, te cuenta la juventud de Stark y tiene mucha biotecnología y personajes muy bien escritos.

THOR: Era uno de mis favoritos de pequeño. Ahora es el marido de Elsa Pataki y a las niñas les gusta mucho. Pero tiene algunas etapas enormes:

Etapa de Jack Kirby: es genial, uno de mis cómics favoritos, un delirio visual, muy imaginativo, retro, épico, a veces filosófico. Lo guionizaba Stan Lee, pero Kirby era tan genial que siempre me olvido de mencionarle.

Etapa de Walter Simonson: he leído poco pero es muy buena, Simonson hacía guión y dibujo. Introdujo cosas tan interesantes como Beta Ray Bill, un extraterrestre que fue el primero en ser digno de levantar el martillo de Thor (aparte de Thor claro, a ver si me entiendo). Guión y dibujo impecables. Pero me gustaba más la de Kirby, aviso. La etapa de Kirby es un orgasmo.

HULK: Otro que no se por dónde cogerle. La etapa actual de Hulk consiste en un montón de personajes tontos como el Hulk Rojo o Skaar el hijo de Hulk deambulando por ahí dándose hostias entre ellos y haciendo el gilipollas. Pero hubo tiempos mejores, y hace poco ha empezado una etapa que pinta muy bien:

Etapa de Sal Buscema: una etapa muy buena y con mucha ciencia-ficción y colores, donde Hulk se volvía inteligente y pensaba como Bruce Banner. Yo tengo un tomo de esa etapa, pero vosotros no lo tendréis, porque es muy viejo y estará descatalogado JAJAJA!

Planet Hulk y World War Hulk: los mayores cerebritos del universo Marvel envian a Hulk al espacio, y acaba en un planeta lleno de bichos horribles y es esclavizado y obligado a luchar como un gladiador (Planet Hulk). Después de hacerse el jefe del cotarro allí, vuelve a la tierra para vengarse de todo Cristo (World War Hulk).

Incredible Hulk: Etapa actual. Hulk es separado de Banner, cosa que ya se hizo en los años 80, pero como quedan muy lejos parece una cosa muy novedosa. Me parecía un poco chorra, pero he visto un número en el que lucha contra osos comunistas robots en la luna (NO ES COÑA, EN SERIO) y voy a tener que darle una oportunidad.

SPIDERMAN: Gracias a la peli nueva, ahora a la gente le dará por leerlo más. Tiene historias muy, muy buenas, pero por favor, alejaos de cualquiera en la que aparezca un clon. Menudo coñazo dieron en los noventa (yo ahí estaba naciendo, vale, pero lo leí más tarde).

Etapas clásicas: Stan Lee y Steve Ditko/Stan Lee y John Romita Sr: la mítica, hay algún tomo por ahí, pero son de esos de Marvel Gold que cuestan un cojón, aunque por la calidad lo valen. Incluiría la etapa de Straczynski o como coño se escriba, pero me parece un pedante.

Ultimate Spiderman: otro de mis favoritos. Brian Michael Bendis es un puto pedante, pero es un gran guionista. Ultimate Spiderman es una revisión moderna del personaje que empezó en el año 2000 y sigue hasta ahora, con el mismo guionista. Le da una vuelta de tuerca al personaje, y a veces, a pesar de ser creado como una “modernización”, es más auténtico que el Spiderman original. Es una gran serie, tiene acción y se preocupa mucho por los personajes, y el tío Ben llevaba coleta. Panini la está sacando en tomos de tapa dura, hay que comprarla.

Etapa actual de Dan Slott: Slott es otro guionista cojonudo a pesar de tener cara de panadero. Ha revitalizado al personaje, porque Spiderman necesitaba un cambio ya que las etapas anteriores eran una completa basura inmunda, había historias en plan “Peter Parker reveló su identidad a todo el mundo, pero ahora llega el doctor Extraño y hace un hechizo que hace que todo el mundo se olvide y ya no ha pasado nada”. Eso era una auténtica mierda. Slott hace historias muy originales, con mucha acción y humor, que no te hacen sentir estafado cuando te compras un cómic de Spiderman.

LOS CUATRO FANTÁSTICOS: Este grupo a veces me resulta muy añejo y difícil de seguir. Pero fue el primer grupo de Marvel, su primer gran éxito, la primera familia. Tienen etapas tremendamente buenas:

Etapa de Stan Lee y Jack Kirby: los mismos que hicieron el Thor que tanto me gusta. Un gran cómic de historias de ciencia-ficción, colorido y con mucha personalidad. Algunas historias son simplemente acojonantes, como la llegada de Galactus, llena de reflexiones sobre el ser humano, el universo, y todas esas cosas trascendentes. A veces los cómics van más allá.

Etapa de John Byrne: el maestro Byrne es genial. Hacía guión y dibujo, todo de manera impecable. Estaba a la altura de la gran etapa de Lee y Kirby, y presentó historias muy originales y bien contadas. Como a todo lo de éste señor, hay que echarle un ojo.

Etapa Héroes Return: en los 90 Marvel hizo una chorrada muy extraña: quiso relanzar series como los Vengadores o los Cuatro Fantásticos, y entonces hizo un evento en el que esos grupos fueron enviados a una dimensión paralela donde todo empezó de cero, y era una autentica mierda con un guión absurdo y unos dibujos horribles y deformes. Al volver, porque fue una basura sin ningún éxito, tuvieron una etapa muy buena, dibujada por el gran Salvador Larroca, artista patrio.

X-MEN: La Patrulla X también le debe mucho al cine: las pelis fueron las grandes impulsoras del cine de superhéroes. Aquí destaca con nombre propio un tipo: Chris Claremont, apodado “el patriarca mutante”, el mejor guionista que tendrán jamás los hombres X.

Etapa de Chris Claremont (la hostia de larga): Claremont estuvo casi 15 años al frente de los X-Men, pero claro, no te vas a poner a leer 15 años de cómics, además de que la biblioteca Marvel está descatalogada casi por completo. Hay recopilaciones de historias jodidamente buenas, como la mítica “La muerte de Fénix”, donde Jean Grey la palma, o “Días del futuro pasado”, donde muestra un futuro apocalíptico muy malrollero donde los mutantes son cazados como ratas y Kitty Pride tiene que viajar al pasado para evitarlo en plan Terminator. ¡La dibuja John Byrne!

Astonishing X-Men, de Joss Whedon: ¿quién cojones es Joss Whedon? Pues ni más ni menos el tipo que dirigió los Vengadores. También hace cómics, sí, y la serie de Buffy Cazavampiros la inventó él. Actualmente hay mil series de X-Men a la vez, tantas que, cuando quieres empezar a leer cómics de mutantes, no sabes por dónde empezar, y con razón. Así que Joss Whedon hizo esta genial serie, que no tenía nada que ver con las otras ya que estaba fuera de continuidad y no le afectaban eventos absurdos que alomejor no quieres comprar. Arranca con una saga que dio forma a la peli X-Men 3, donde se inventa una “cura” para los poderes mutantes. El cómic, a diferencia de esa peli, es muy bueno.

Etapas actuales: actualmente yo sigo sólo dos series: Uncanny X-Men, centrada en un equipo dirigido por Cíclope, más seria y superheróica, y Lobezno y la Patrulla X, con más acción y humor, más fresca y joven. Las dos acaban de salir, así que son un buen punto de partida, no necesitas apenas leerte las sagas anteriores. Yo no lo he hecho, por lo menos.

DAREDEVIL: El “cuernecitos” ha sido muy maltratado con etapas muy insulsas y una película terrible, pero tiene dos etapas muy a tener en cuenta (paso de la etapa de Bendis, es un pedante):

Etapa de Frank Miller: para mí, lo mejor que ha hecho Miller en el mundo del cómic. Ni Batman, ni Sin City, ni hostias. Aquí aparece por primera vez Elektra, hay muchos ninjas y mucha influencia japonesa de por medio, y convierte a Kingpin, enemigo de Spiderman, en el gran archienemigo de Daredevil. El guión es genial, muy de cine negro, adulto y serio.

Etapa actual de Mark Waid y Marcos Martín: aunque no lo parezca, Miller hizo mucho daño. Absolutamente todos los que llegaron después, sin excepción, retomaron el rollito de género negro, historias oscuras, héroe callejero, etc. A finales de 2011 llegaron Mark Waid y el enorme barcelonés Marcos Martín para hacer historietas más superheróicas que nunca, menos sombrías, a la luz del día, con un dibujo que es de lo mejor que he visto nunca.

PUNISHER: El Castigador es un incomprendido. Ha tenido bastantes etapas bastante insulsas pero ahora, aunque tampoco sea la hostia de popular, goza de buena salud:

Punisher MAX: el sello MAX es el sello adulto de Marvel. Aparte de poder meter violencia, sexo y palabrotas, los autores tienen libertad creativa total para contar historias serias y adultas. Aquí destaca la etapa de Garth Ennis, el creador de Predicador, el puto mejor cómic que he leído. Ennis trata temas adultos, interesantes y controvertidos: prostitución, trata de esclavos, guerra, corrupción, racismo, incluso películas snuff… El Castigador se convierte en un personaje a lo Charles Bronson pero lleno de matices, más propio de viejas novelas de antihéroes de género negro que del universo Marvel.

Etapa actual de Greg Rucka y Marco Checchetto: para que os hagáis una idea: la anterior etapa de Punisher, la de Rick Remender, consistía en que el personaje era descuartizado por el hijo de Lobezno (no preguntéis), y era encontrado por, atención, Morlocks de las alcantarillas que le llevan a un mundo subterráneo donde es reconstruido por Morbius el vampiro y tiene que defender a una comunidad de monstruos de un grupo de samuráis cibernéticos comandados por un viejo Zombie loco en una armadura. Es una ida de olla muy divertida, pero esa mierda no es digna del Castigador. Por eso fue relanzada por Greg Rucka y un nuevo dibujante italiano que van dispuestos a estar a la altura del sello MAX. Si un día de éstos se deciden a sacarlo en España, me lo pillaré y lo devoraré como un cerdo.

EVENTOS MARVEL: En Marvel, igual que en DC, hay macrosagas cada año más o menos que implican a casi todas las colecciones aunque no quieras saber nada del maldito evento. No todos son malos, algunos han hecho historia:

Secret Wars: Spiderman descubre su traje simbionte, el escudo del Capi se rompe y el Doctor Muerte se quita por fin la máscara. Todo esto en uno de los primeros grandes tinglados de Marvel.

Dinastía de M: La Bruja Escarlata tiene serios problemas mentales y Magneto, su padre, se aprovecha de ella y de sus poderes para crear una realidad en la que los mutantes son la especie dominante y los humanos están llamados a la extinción. Los héroes van tomando conciencia gracias a una niña con poderes mentales, y todo desencadena en un final bastante jodido.

Civil War: ahora, con cada evento que sale, te aseguran que van a cambiar el universo Marvel y que van a traer consecuencias irreversibles y bla bla bla. Pero con éste evento decían la verdad. Tras un atentado, el gobierno obliga a todo vigilante enmascarado a mostrar su identidad secreta, a través del llamado “Acta de Registro”. Los héroes se dividen en dos bandos: a favor y en contra, y se pelean entre ellos como cabrones. Es una serie muy buena que ahora está recopilada un tomo bien tocho y tampoco tan caro, es digna de hacerse con ello.

NOVELAS GRÁFICAS: Marvel se apuntó a hacer novelas gráficas a partir de “La muerte del Capitán Marvel”. Historias más adultas y trascendentes que te podías leer en un sólo tomo sin depender de ninguna maldita serie regular.

La muerte del Capitán Marvel: un importante superhéroe muere, pero no luchando contra un villano, sino contra el cáncer. Una historia épica y muy humana.

Doctor Extraño: el Juramento: el Doctor Extraño debe salvar a su fiel aprendiz, en la que dicen que es una de sus mejores historias.

Marvels: dibujada por el épico Alex Ross, muestra a los héroes Marvel desde el punto de vista de un simple hombre de la calle.

…Y ya está. La próxima será DC, pero aviso que es un coñazo hacer esto, es larguísimo y mucha gente pasará de leerlo. Pero si buscabas una guía, aquí está, con todo bien explicadito. Todos los encontrarás en http://www.paninicomics.es/ , y si están descatalogados o eres pobre, puedes pillarlos en este gran blog: http://archivo-de-comics.blogspot.com.es/.

Ah, y lo de Hulk no era coña.

 

Sodomía cerebral

El periódico “La Tribuna de Toledo” reza en su primera página, el 10 de julio de 2052:

SHOGGOTH COSPEDAL RECORTA 152000 EUROS EN AYUDAS PARA LOS MUTANTES DEL TAJO

El presidente de Castilla-La Mancha, Shoggoth Cospedal, vuelve a tomar medidas polémicas. Los índices de popularidad del hijo de la antigua presidenta y el Dios del Caos Nyarlathotep han bajado desde su subida al poder. Muchos recuerdan aún cómo no hace tanto tiempo el PCR (Partido del Caos Reptante) aplastó a los populares en las pasadas elecciones. Pero los drásticos recortes de Cospedal están en boca de muchos indignados, aunque hay menos quejas que en los últimos años, ya que muchos indignados acaban finalmente en boca de Shoggoth Cospedal.

El presidente Cospedal asegura que “en éstos tiempos de crisis hay que hacer sacrificios y mirar hacia delante”. Los mutantes del Tajo se agrupan en la plaza de Zocodover, y las pancartas son innumerables. “Nuestros hijos se mueren” rezan algunas. Otras, aseguran “El bombardeo del 15 de marzo no se olvida”. Las tensiones crecen a causa de los mutantes del Tajo y todos piden la dimisión para Shoggoth Cospedal. El cerebro momificado de Arturo Pérez Reverte, actual director general de McDonald´s España, ha dado permiso al cuerpo de policía androide de Toledo para utilizar fuerza letal […]

En 2052 el aire está sucio y prácticamente todo el mundo anda por la calle con mascarillas. Todo está tan distinto que cualquier mínimo detalle te sorprende. El ambiente es raro. ¿Hubo realmente algún tiempo en el que NO fuésemos dominados por monstruos reptantes? La gente se quejaba de los políticos. A veces, creían que venían de otro planeta. A veces se les olvidaba que la mayoría de ellos los habían votado. A veces no recordaban que los críos que ves por la calle puede que algún día sean los políticos. Preferían tener un hijo psicópata a pensar en esa idea. Se les pasaba la idea de educarles para convertirles en políticos honrados, o bueno, en educarles para hacer que no hagan falta políticos. Político y honrado nunca van de la mano, porque lo hemos convertido en un hecho universal. Los políticos de hoy en día eran críos estúpidos que hace cincuenta años se metieron a derecho porque para otras carreras no les daba la nota, o porque estaban tan confundidos y fríos que se metieron a lo primero que pillaron. Y las corbatas eran sogas, sogas de fina tela y estampados de pesadilla.

El problema de la gente es que se muere esperando al futuro. Lo esperan un día, y otro día, y otro día. Pero se levantan por la mañana y siguen estando en el presente. Y entonces intentan acostarse lo antes posible para ver si al día siguiente ya es el futuro. Y por la noche, no sé con que soñarán.

La flor del Hades

 He escuchado historias escalofriantes. Antes me gustaba leer sobre crímenes. Historias de asesinos del mundo real más abominables que todas las películas de terror juntas. Leí sobre caníbales de toda clase: los que asesinaban y se reservaban la carne humana como un manjar y los que tenían dientes afilados como púas y lanzaban órganos al aire ignorando los gritos de dolor de las víctimas. He leído sobre aristócratas de la edad media que practicaban brujería y condenaban a los niños a torturas que harían vomitar al diablo.

Esas cosas despertaban el lado morboso y siniestro que todos tenemos. Ver el terror desde una distancia segura. Observar los horrores a través de una mirilla.

Soñaba que, a través de un agujero, veía al terror en todas las formas perturbadoras que la imaginación me permitía: un alargado hombre de madera que reía de forma nerviosa y hablaba del revés, un demonio con dos cuernos con la forma de dos pollas gigantescas petrificadas, una araña hecha de huesos finísimos de alas de pájaro, cuyas telas eran venas y arterias, y las víctimas que estaban presas allí eran niños nonatos que en su pequeño vientre inflado y rojo portaban las cabezas de sus madres.
Ni siquiera podía llamar pesadilla a todo eso. Son estragos de las películas de terror y las historias de Lovecraft, el loco de Providence, y su brillante precursor, Allan Poe, cuyo terror era firme e impecable.

Todo eso se quedó atrás, ese infierno juguetón se convirtió en un mal sueño de un crío. Lo que leí una vez me aterrorizó tanto que ahora ni siquiera puedo recordar como llegué a ello. No puedo recordar que día entré en la biblioteca y llegué a ese horror. No sé si lo leí o me lo contó alguien con la intención de destruirme. Estoy seguro de que nadie se atrevió a meter eso en una película de terror. Si alguien recuerda haberme mostrado eso, más vale que no me lo haga saber, porque le haré hundirse conmigo en la miseria de una terrible existencia.

Me contaron que existe gente que es capaz de escribir una frase que te haga suicidarte al leerla. Alguien que te conozca tan bien que sea capaz de encontrar en ti el punto débil que te haga tambalearte y volarte la cabeza. Hacerte llorar, gritar, nadar en la mierda, con sólo una frase. No he podido dormir pensando en eso. ¿Podría yo conocerte tanto como para hacer que te mates? ¿Sabría escribir una frase tan certera como un disparo en la cabeza? ¿Qué monstruo o piscópata está a la altura de eso?

Poder sacar a alguien de la continuidad del mundo con un par de palabras. ¿Habrá una medida? Frases que hacen llorar como una puta, luego, frases para deprimir, después, frases que te hacen huír y marcharte lejos. Y al final, frases para matar. Hay alguien por ahí escondido que puede hacer eso. Quizás alguien cercano, quizás no. Quizás uno mismo puede hacerlo. ¿Y si encuentras esas frase en sueños, de forma aleatoria? ¿Y si te dices la frase a ti mismo? Habrá tantas frases como personas. Hay millones de personas en el mundo. Más de una ha dado con su frase, seguro. ¿Lo meditarían hasta llegar a ella o la descubrirían por accidente? Hay muchas preguntas.

Se puede soñar con encontrar el opuesto total a eso. Siempre hay un opuesto. Debe haber palabras que generen vida en algún sitio. No es cosa de la ciencia o de la razón. Las palabras, son las palabras las que lo hacen todo. Cuando los humanos no hablabamos sólo nos matabamos a golpes y nos tirábamos nuestras heces. Con las palabras todo es diferente.

Las palabras pueden hacer algo más que matarte. Pueden evocarte el viento, o el mar, o una mañana de verano en la que todavía hace frío. Puedes llegar al fondo de las cosas leyendo o escuchando palabras, o incluso oliendo y probando palabras. Puedes salvar con ellas y traer vida al mundo. Puedes encontrar una frase que unifique al universo. Algunas veces, incluso, puedes jugar a buscar esa frase sin volverte loco. Sueño que eso sea verdad.

Winter is coming

Estoy en casa de mi prima. Es una insoportable. Me dice que le ayude a elegir la ropa para mañana pero ninguna le parece bien y se va a poner lo que le salga del ojete. Y he comido un kebab y me va a sentar mal por la noche. Pero es muy maja y muy rica aunque la segunda temporada de Juego de Tronos no le gusta porque me rellena la preinscripción de la universidad porque mi letra no se entiende.  

Brainstorming

Soy un antisistema, hijo de las revoluciones perdidas y padre de las nuevas utopías. Soy una nueva clase de revolucionario, guerrillero internauta, romántico trasnochado. Amo a los animales y odio las corbatas. Canto himnos liberales en mis conciertos patrocinados por Pepsi. No como carne, sólo bebo leche de vaca esclavizada.

Tengo argumentos, preguntas y respuestas, estadísticas, fotos en blanco y negro de obreros tristes, el puño siempre alzado, camisetas pro-libertad made in Taiwan, tengo a Marx pintado en mi pared, tengo chapas, tazas, camisas, toallas, banderas y pósters del Che Guevara. Tengo historias que contarte y opiniones que rebatirte, propaganda que venderte e ideas que cuestionarte.

Soy un transgresor, nacido para ser incorrecto, capto tu atención, busco fans, eructo porque soy natural, fresco como una rosa y humano como el que más. Estoy censurado y grito para que me oigan, y piso el suelo fuerte con mis botas, y frunzo el ceño desafiante. El capitalismo es odio y destrucción del ser humano, pero siempre hay tiempo para pasar al Zara. El ser humano no se autodestruye, nos destruye el sistema, que debieron imponer unos visitantes de otro planeta.

Quiero el porno gratis y la democracia muerta. Nuestros guerrilleros llevan máscaras blancas y sonrientes que vende la Warner Bros. Mis padres me criaron libre. Ya peinan canas pero beben rock y escuchan vino. Amo la naturaleza, aunque también estoy conectado, descargado, enchufado, transferido. Okupé una casa y me fui: no había banda ancha.

Soy de ideas incendiarias, una hemorragia de ideales, una fuerza inamovible portátil y en todos los colores. Voy a manifestarme a la plaza, de diez a doce de la mañana, antes le pido permiso al alcalde, después me como un buen BigMac, me pilla de paso. Escupo a la cara de los peces gordos, de los altos mandos, porque nunca seré igual, porque nunca pagaré una hipoteca, porque nunca tendré unos hijos malcriados.

Cambié el LSD por el ADSL, odio las banderas, soy un mártir, un hombre político, un demiurgo, un príncipe maquiavélico, un peatón del mar muerto, todo en uno, un brainstorming, un extranjerismo, una intersección, una confluencia, una idea, una ilusión, un espejismo.

Barracuda

¡El Apocalipsis, el Apocalipsis! Ya han llegado, pero no los puedes ver. Son marcianos, son demonios, son robots, son zombies errantes. La cara fea del mundo les ha creado. Viven aquí y cada vez son más ¡y no podemos hacer nada!

Los ha creado la era moderna, la Mtv, los anuncios de la Coca-Cola, los neones gigantes, las revistas de moda, las bebidas energéticas, la música de robots. Acechan en todas partes destilando distinción y elegancia. ¡Sólo por encima de sus hombros verás sus caras! 

¡Hombres teñidos de rubio platino y mujeres que se separan los dientes para parecerse a las reinas del pop! ¡Ser diferente nunca fue tan poco original! Si no estás dentro estás acabado, así que corre mientras puedas. ¿Crisis económica? Me produce risa y náuseas. El terror de éste siglo es la Crisis de Identidad. 

No sabes quien eres, así que te transformas en un monstruo de Frankenstein de la era de los mass media que coge retazos de las revistas, los anuncios, las series insulsas y los reality shows. Eres un moderno Prometeo que una y otra vez es devorado por el águila mientras sus tripas vuelven a crecer. Tus tripas crecen, cada cierto tiempo te salen unas tripas distintas en apariencia, pero eres la misma cosa. Prometeo robó el fuego de los dioses, pero ¿qué hiciste tú, extraño de la era moderna?

Sonríen en las fotos, son limpios, inofensivos, juguetones, visten colores chillones, follan con sus teléfonos, regurgitan la información de mierda que les dan las redes (telarañas) sociales, creen a pies juntillas sus leyendas urbanas, su Olimpo moderno lleno de ídolos de la cultura pop, no hacen preguntas, no hacen respuestas, su catecismo es la carrera que les pagan sus padres y sus dioses son refrescos de colores. 

Huye de ellos, viaja en el tiempo, no te dejes ver, son la incertidumbre de ayer, la mediocridad de hoy, los políticos de mañana. No mires sus banderas, cuestiona sus ideales, sus tripas son metal y carne y sus ojos pantallas de tres dimensiones, no tienen olor, no tienen sabor, no existen, son inventos de los anuncios, son marcas, consumo rápido, fácil de olvidar, plástico duro, no tienen piel, no tienen hueso, no son, no han sido, no serán. 

Apaga esto y sal afuera, hará una noche preciosa.

The early years

Aquí van, por fin, unas cuantas mierdas más antiguas. Son todas de cuando estaba en segundo y me aburría en clase. Son guays porque podrás ver el origen de Mortimer McMortimer, que no viene de La Calavera sino que lo metí ahí para homenajearme a mí mismo y meter a ese personaje en el cómic, que es muy tocho y graciosete y encima se parece a Tommy el de los Rugrats. También está el Capitán Pterodáctilo. Debí hacerlo en una clase muuuy aburrida. Diseño, seguro.

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PD: Atentos a lo bien hecho que está el perro Mistetas.

Maquiavelo

¿Sabes qué? Maquiavelo me gustaba. Me gustaba bastante estudiarlo, porque era fácil y tenía unas ideas que se te quedaban bien en la cabeza. No hablaba de mundos paralelos y cosas así. Maquiavelo decía que la gente es esencialmente mala. Aprender por imitación, fijándose en sus ídolos. Necesitaban un Príncipe, una mano dura que los mantuviese a raya, que asegurase que el fin justificaba los medios. Decía que no había solución alguna para la raza humana. Pero que te jodan, Maquiavelo, porque te equivocabas.

Luego, al cabo del tiempo, conoces a gente. Gente con la que entablas amistades que no te sirven de mucho, y otra gente con la que entablas amistades que te sirven de muchísimo. A veces incluso te topas con alguien que no es tu amigo, sólo lo conoces de por ahí, pero igual te echa un cable. Puede ser en situaciones muy jodidas o puede ser en situaciones pequeñitas. Incluso en las pequeñas, demuestran cosas buenas. Algunos tienen la mala suerte de toparse durante toda su vida con más gente de mierda de la que debería. Otros no son capaces de ver a la gente buena. 

Aún no se sabe estadísticamente cuánta gente buena hay y cuánta mala. Pero la gente mala hace que el mundo pese. Añade peso al mundo y se lo pone realmente difícil para mantenerse en pie. Hace mucho que se hubiese caído si hubiese más gente mala que buena. Siempre hay alguien por ahí metido que puede echarte una mano o inspirarte, mientras esperas a poder echar tú una mano a alguien o inspirarlo.

Si no eres capaz de ver a nadie, vuelve a mirar. Puede que seas tú quien se equivoque al mirar. Porque como decía Descartes: si bien la razón no produce errores, sí que pueden errar los hombres al usarla. O mejor aún, como decía Peret, el rey de la rumba: si eres tan inteligente que nadie puede entenderte, enfadarte con la gente no sirve de ná.

No sirve de ná, no sirve de ná, no sirve de ná.